EL CONFLICTO INTERNO
Todas las personas con oscuridad interior arrastramos tras nosotros un conflicto psíquico; ese conflicto psíquico es el causante de muchas alteraciones, trastornos o enfermedades a nivel sensorial, bioquímico, neurológico, psicológico, genético.
Ese conflicto psíquico interfiere en todas nuestras actividades y es el responsable de todas las dificultades en nuestras relaciones interpersonales.
A menudo, las personas que nos rodean y hasta nosotros mismos, decimos o nos preguntamos ¿por qué me sucede esto o aquello?, ¿qué he hecho para merecerme esto?, ¿por qué no me puedo concentrar?, ¿por qué soy una persona nerviosa, inquieta, agitada?, ¿qué mal karma estoy pagando con está enfermedad, deficiencia o limitación?, ¿por qué no tengo paz?, ¿por qué padezco estados de zozobra?, ¿por qué experimento ansiedad, desasosiego, intranquilidad? , ¿por qué me siento oprimido, acongojado, angustiado?, ¿por qué vivo con desazón y angustia?, ¿por qué no me puedo decidir y me distraigo con frecuencia?, ¿por qué elijo lo que no me sirve o lo que me hace daño?, ¿por qué no tengo claridad de ideas y lucidez en mis apreciaciones? , ¿por qué con mi manera de ser maltrato a quienes amo?, ¿por qué me equivoco tanto?, ¿por qué soy tan ciego?, ¿por qué soy tan torpe para comprender las cosas?, ¿por qué tengo tan buenos y hermosos propósitos pero en la realidad las cosas no son así?, ¿por qué me siento sin luz?, ¿por qué siento mi vida pesada?.
El conflicto interno es agobiante, es la carga mas pesada que toda persona puede cargar, es el mal karma mas doloroso, es la peor consecuencia de nuestras acciones inconcientes.
Necesitamos acabar con el conflicto Interno y la cura para este gran mal es el desarrollo de las virtudes del alma o ciencia del embellecimiento del alma.
Cuando existe conflicto interno hay maldad que oscurece el alma.
El conflicto interno es fealdad en la mente que se exterioriza en el rostro y nos convierte en criaturas débiles, esclavizadas por las debilidades, defectos, klesha o yoes.
Tenemos que liberarnos de nosotros mismos, de nuestras debilidades, de la oscuridad mental.
La carencia del afecto nos hace debiles y vulnerables.
Los psicólogos cada vez están mas de acuerdo en que la carencia de expresiones de afecto y bondad constituyen una evidencia clara de enfermedad mental, puesto que según estudios realizados, las personas poco afectuosas y poco a nada bondadosas, padecen de severos trastornos de personalidad, sufren por la ausencia de afecto en sus propias vidas, son solitarios y por lo general huraños.El afecto junto la leche materna, constituyen el alimento básico que contribuye al desarrollo sano de todo ser humano y esta demostrado que hasta los terneritos que no reciben suficiente leche de sus madres, las vaquitas, crecen débiles y propensos a muchas enfermedades.
La carencia de afecto crea deficiencias y merma en las defensas que nos protegen contra virus, bacterias y otros agentes patógenos.la calidad de vida de toda persona sin afecto, ya sea bebé, niño, adolescente, adulto o anciano no es buena, porque esta carencia origina sufrimiento, una sensación de soledad y desamparo y el sentimiento de que somos menos que los demás, frente a la vida y de que estamos menos dotados para afrontar las situaciones que se nos presenten.Cuando se estudia la vida de las personas exitosas siempre terminamos descubriendo una fuerte dosis de apoyo, compresión, afecto, colaboración y solidaridad por parte de otros.
Entre mas expresiones de cariño y afecto tengamos con los demás, mejor nos sentiremos y mejor seremos tratados, esta es una ley universal conocida como la ley de correspondencia.
Publicado por Equipo KARMA
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